El don (Mauss)
Según Marcel Mauss, el don es a la vez libre y obligatorio. Quien da vincula al otro; quien acepta debe una devolución. El don no es, por tanto, ni una compra ni un regalo sin consecuencias, sino un vínculo entre personas, y una de las formas más antiguas en que se forma la comunidad.
Esta entrada trata del análisis del don de Mauss y de lo que significa para el altruismo, no de su obra en conjunto.
La persona. Marcel Mauss (1872–1950), sociólogo y etnólogo francés, sobrino y discípulo de Émile Durkheim. Su Essai sur le don («Ensayo sobre el don») apareció en 1925 y figura entre los textos más citados de las ciencias sociales.
Nota de traducción: donde el original alemán cita a Mauss según la edición alemana (Suhrkamp 1990), la cita se mantiene en alemán y va seguida de nuestra versión española, marcada «traducción propia»; no procede de ninguna edición española publicada. Los términos del original francés (Essai sur le don) se mantienen en francés.
¿Qué es el don según Marcel Mauss?
Mauss examinó relatos sobre sociedades de Polinesia, Melanesia, las islas Andamán y la costa noroeste de América, además del antiguo derecho romano, indio, germánico y celta. En todas partes encontró el mismo patrón: prestaciones que parecen regalos son en realidad vinculantes, „der Theorie nach freiwillig, in Wirklichkeit verpflichtend gegeben und erwidert“ [traducción propia: «en teoría voluntarias, en realidad dadas y devueltas de forma obligatoria»].
Mauss llama a estas formas de intercambio prestaciones totales (prestations totales): son a la vez económicas, jurídicas, religiosas y festivas. No se intercambian solo cosas, sino cortesías, fiestas, servicios y matrimonios. El don no es, por tanto, un fenómeno marginal, sino un armazón básico de la convivencia.
¿Es el don voluntario u obligatorio?
Ambas cosas. Mauss describe tres obligaciones:
- Dar. Quien es rico o puede ofrecer una fiesta debe dar.
- Recibir. En estas sociedades, rechazar un don equivale a un acto de hostilidad.
- Devolver. Quien no devuelve de manera adecuada pierde prestigio y puede caer en la servidumbre por deudas.
La libertad está en la forma; el vínculo, en el fondo. La fórmula final de Mauss es que se da librement et obligatoirement: libre y obligatoriamente. Esta obligación es un vínculo, no un castigo. En las sociedades estudiadas, la fiesta y la disputa estaban muy próximas; el don es el medio para encontrarse sin hacerse daño o, como lo expresa Mauss, para oponerse sin masacrarse y darse sin sacrificarse.
¿Qué significa el «espíritu del don»?
Mauss se apoya en la palabra maorí hau: un don (taonga) llevaría en sí algo de quien lo da, una fuerza (mana) que tiende a volver a él. Por eso habría que devolverlo. Esta interpretación es discutida en la etnología: Raymond Firth, Claude Lévi-Strauss y Marshall Sahlins leyeron el hau cada uno de manera distinta, y Annette Weiner mostró que algunas cosas tienen poder precisamente porque se conservan mientras se da (Sahlins 1972; Weiner 1992).
Harald Alke describe en sus libros la misma experiencia desde su propia perspectiva: al fabricar, el espíritu de quien fabrica fluiría en el objeto, y un regalo llevaría la intención de quien lo da; por eso también vincula. Donde Mauss describe el vínculo como el cemento de la comunidad, Harald Alke aconseja atención a los vínculos que se aceptan con un regalo.
¿Es desinteresado el don?
No, pero tampoco interesado. Mauss lo llama „uneigennützig und verpflichtend zugleich“ [traducción propia: «desinteresado y obligatorio a la vez»], una especie de término medio. Donde se ve con mayor claridad es en el potlatch de la costa noroeste de América: quien más regala o destruye obtiene el rango más alto. Mauss pregunta expresamente si entre nosotros es tan distinto, si también aquí la riqueza no es ante todo un medio para dirigir a otros.
El don se sitúa así exactamente entre los polos que suelen contraponerse: no es ni puro altruismo ni puro egoísmo, sino ambas cosas, y precisamente por eso es sólido. Quien busca el don «puro», sin consecuencias, busca según Jonathan Parry una idea moderna, surgida solo cuando se separaron estrictamente el mercado y el regalo (Parry 1986).
¿Por qué hiere un don que no se puede devolver?
Porque coloca a quien lo recibe en una deuda de la que no puede salir. Mauss escribe que la caridad sigue hiriendo a quien la acepta.
Nuestra lectura: aquí está el núcleo de la buena ayuda. La reciprocidad no empieza en quien da y necesita reconocimiento, sino en quien recibe y necesita la posibilidad de devolver: con un agradecimiento, con una aportación propia, pasándolo a terceros. Ayudar de igual a igual significa reconocer al otro como alguien que también tiene algo que dar. La investigación respalda ambos lados: la gratitud refuerza la disposición a ayudar (Grant & Gino 2010), y el don ceremonial puede entenderse como reconocimiento público recíproco (Hénaff 2019).
¿Qué ha perdido la modernidad?
Mauss escribe que el homo oeconomicus se encuentra „nicht hinter uns, sondern vor uns“ [traducción propia: «no detrás de nosotros, sino delante»]: el ser humano sería desde hace poco una „Rechenmaschine“ [traducción propia: «máquina de calcular»], y por suerte aún no habríamos llegado del todo a ese punto. Quería que siguiéramos siendo algo más que meros financieros, aunque nos convirtamos en mejores contables.
Según esta lectura, no se ha perdido ninguna armonía, que en las sociedades estudiadas no existía. Se ha perdido el carácter moral del intercambio: que las cosas unan a las personas entre sí en lugar de limitarse a abastecerlas. Así lo resume el etnólogo E. E. Evans-Pritchard en su introducción a Mauss: allí, el intercambio de bienes no era un acto mecánico, sino moral, que creaba y mantenía relaciones personales. Las novelas de Harald Alke (escritas con el nombre de Rik van Leeven) cuentan lo mismo: las sociedades pacíficas conocen el derecho de hospitalidad, y los deberes que impone al huésped.
¿Quién garantiza la reciprocidad?
Aquí situamos a Mauss y a nosotros mismos uno junto al otro, sin suavizar el contraste.
- Mauss: acogió los seguros sociales como forma moderna del don: la sociedad le debe algo a quien ha trabajado toda su vida, y el Estado debería responder de ello. Rechazaba el comunismo tanto como el mero egoísmo; buscaba un término medio, sostenido por cooperativas y mutualidades. Los mercados debían permanecer.
- Nuestra lectura: una economía sólida se construye sobre individuos: sobre muchas unidades, muchos caminos, muchos precios, en los que los errores siguen siendo pequeños y locales. Una economía de masas que solo alcanza su tamaño gracias a la regulación escapa al mercado libre. Entonces una sola instancia decide sobre un conocimiento disperso entre innumerables personas: el problema del conocimiento que describió Friedrich August von Hayek (Hayek 1945). El resultado se encarece, y los costes recaen primero en quienes menos tienen.
- En qué coincidimos: en las comunidades voluntarias y abarcables; la cooperativa y la mutualidad encajan con una economía de individuos.
- En qué nos separamos: en el Estado como garante. Una asistencia que llega sin ser pedida y no admite devolución convierte a quien la recibe, según la propia constatación de Mauss, en alguien bajo tutela. El punto de vista El espacio en el que respira el alma analiza esta estructura.
Forma parte de ello también nuestra mirada sobre el consumo: el consumo de masas desenfrenado es una consecuencia de malas condiciones de vida. Quien no lleva una vida plena intenta llenar el vacío con consumo. Las economías que se aprovechan de ello son economías reguladas, no individualistas; donde las personas pueden desarrollarse libremente, el problema del consumo está mucho menos extendido. El propio Mauss veía con más amabilidad la costumbre de regalar de su tiempo: se alegraba de que todavía no todo se redujera a comprar y vender.
¿Qué dice hoy la investigación?
- La reciprocidad es una norma. El sociólogo Alvin Gouldner la describió en 1960 como una regla presente en casi todas las concepciones morales (Gouldner 1960).
- El don actúa también en la vida laboral. George Akerlof interpretó los contratos de trabajo como un intercambio parcial de dones: un salario por encima de lo necesario se devuelve con mayor esfuerzo (Akerlof 1982). Los experimentos lo confirmaron en el laboratorio (Fehr, Kirchsteiger & Riedl 1993); sobre el terreno, los efectos son más débiles y a menudo breves.
- Los dones demasiado grandes se rechazan. En experimentos comparativos en 15 pequeñas sociedades, los participantes de algunos grupos rechazaron incluso ofertas muy generosas, tal como cabría esperar según Mauss: un don que no se puede devolver vincula demasiado (Henrich et al. 2005).
- El don puro es una idea moderna. Parry (1986) y otros muestran que la idea de un regalo completamente desinteresado surgió solo con la separación entre mercado y moral.
¿Qué escribió Tobias O. R. Alke sobre ello en 2017?
En Ausgewählte Perspektiven des Altruismus (Perspectivas escogidas sobre el altruismo, 2017), Mauss es una de las diez perspectivas centrales. Tobias O. R. Alke destacó allí que Mauss no solo exige la totalidad, sino que argumenta él mismo de forma global, que rompe con el rechazo de la reciprocidad en el contexto benéfico y que el individuo se integra en la comunidad de manera «individualista-solidaria».
La comprobación en el original francés muestra que estos núcleos se sostienen, algunos incluso mejor que en 2017, sobre todo la reciprocidad, que Mauss fundamenta desde quien recibe. Tres lecturas de 2017, en cambio, no se sostienen: la circulación de bienes en aquellas sociedades no era «sin coacción» (ohne Zwang), sino obligatoria; «coacción» (Zwang) y «mentira social» (soziale Lüge) describen en Mauss el propio don, no una moderna «fiebre de regalos» (Geschenkewahn); y Mauss no es testigo de la tesis de que la economía moderna necesite el colectivismo. Colectivismo sigue siendo el término del autor para la economía de masas vinculada al Estado. La nueva edición lo hace constar.
¿Qué significa esto en la práctica?
- Permitir la devolución. Quien ayuda deja al otro espacio para devolver algo, aunque sea pequeño. Eso protege su dignidad.
- Aceptar el agradecimiento. El agradecimiento no es un pago, sino parte del don; quien lo rechaza niega la devolución.
- Pasarlo a otros en lugar de llevar la cuenta. La reciprocidad no tiene que volver a quien dio; puede seguir su camino hacia terceros (véase reciprocidad).
- Atender al vínculo. Un don vincula. Examine qué vínculo asume usted con un gran regalo, y cuál impone a otros.
- Celebrar. Mauss recomendaba expresamente la alegría de dar en público, la hospitalidad y la fiesta: lugares donde nace la comunidad.
Términos relacionados
Reciprocidad · La solidaridad por la división del trabajo (Durkheim) · Altruismo · Egoísmo · Colectivismo e individualismo · La comunidad que nos fortalece · Amor al prójimo y altruismo · La naturaleza prosocial del ser humano
Preguntas frecuentes
¿Qué es el don según Marcel Mauss, explicado de forma sencilla?
Según Mauss, un don es un regalo que se da libremente y que, sin embargo, obliga: a aceptarlo y a devolverlo. No es ni una compra ni un regalo sin consecuencias, sino un vínculo entre personas. Mauss lo mostró en 1925 a partir de sociedades de Polinesia, Melanesia y la costa noroeste de América, así como del antiguo derecho romano, indio y germánico.
¿Cuáles son las tres obligaciones del don?
Dar, recibir y devolver. En las sociedades estudiadas por Mauss, quien rechaza un don o no lo devuelve pierde prestigio, hasta llegar a la disputa o a la servidumbre por deudas. Mauss lo resume en la fórmula de que se da „frei und verpflichtend“ (traducción propia: «libre y obligatoriamente») a la vez.
¿Es desinteresado el don?
Ni del todo desinteresado ni interesado. Mauss lo llama un término medio: crea vínculo, prestigio y paz, pero también puede generar rango y dependencia. Se sitúa así entre el altruismo y el egoísmo.
¿Por qué puede herir un don?
Porque deja en deuda a quien lo recibe si no puede devolverlo. Mauss escribe que la caridad sigue hiriendo a quien la acepta. Una buena ayuda deja, por tanto, al otro la posibilidad de devolver algo: con un agradecimiento, una aportación propia o pasándolo a otros.
¿Qué significa Mauss hoy?
Su observación sigue vigente: la reciprocidad es una norma presente en casi todas las concepciones morales, y los experimentos muestran que las personas responden a salarios generosos con mayor esfuerzo. El propio Mauss veía en los seguros sociales y las cooperativas la forma moderna del don; en cuanto al Estado como garante, discrepamos de él.
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- — Primera versión en español de esta entrada.
Fuentes
- Marcel Mauss: Essai sur le don. Forme et raison de l’échange dans les sociétés archaïques. In: L’Année sociologique, nouvelle série, Bd. 1 (1923–1924), Paris 1925, S. 30–186. Edición alemana: Die Gabe. Form und Funktion des Austauschs in archaischen Gesellschaften. Suhrkamp, Frankfurt/M. 1990.
- E. E. Evans-Pritchard: Introduction. In: Marcel Mauss: The Gift. Cohen & West, London 1954 (en la edición alemana como prólogo).
- Tobias O. R. Alke: Ausgewählte Perspektiven des Altruismus (Perspectivas escogidas sobre el altruismo). Instituto y Editorial Kyborg, 2017. ISBN 978-3-96104-027-8 – capítulos «Marcel Mauss» y «Reflexion von Marcel Mauss zum Diskursüberblick».
- D. Harald Alke: Mahatma – Die große Seele der Natur (memorias); Lexikon; Das große Handbuch Horus Energiepyramiden. Instituto y Editorial Kyborg. – Rik van Leeven (seudónimo de D. Harald Alke): Transferstation; Goldene Fäden (novelas).
- Alvin W. Gouldner: The Norm of Reciprocity: A Preliminary Statement. In: American Sociological Review 25 (1960), 161–178. doi.org/10.2307/2092623
- Marshall Sahlins: The Spirit of the Gift. In: Stone Age Economics (1972), nueva edición Routledge 2017, 134–167. doi.org/10.4324/9781315184951-4
- Jonathan Parry: The Gift, the Indian Gift and the ‚Indian Gift‘. In: Man 21 (1986), 453–473. doi.org/10.2307/2803096
- Annette B. Weiner: Inalienable Possessions. The Paradox of Keeping-While-Giving. University of California Press 1992. doi.org/10.1525/9780520911802
- George A. Akerlof: Labor Contracts as Partial Gift Exchange. In: Quarterly Journal of Economics 97 (1982), 543–569. doi.org/10.2307/1885099
- Ernst Fehr, Georg Kirchsteiger & Arno Riedl: Does Fairness Prevent Market Clearing? An Experimental Investigation. In: Quarterly Journal of Economics 108 (1993), 437–459. doi.org/10.2307/2118338
- Joseph Henrich u. a.: ‚Economic man‘ in cross-cultural perspective: Behavioral experiments in 15 small-scale societies. In: Behavioral and Brain Sciences 28 (2005), 795–815. doi.org/10.1017/S0140525X05000142
- Adam M. Grant & Francesca Gino: A little thanks goes a long way: Explaining why gratitude expressions motivate prosocial behavior. In: Journal of Personality and Social Psychology 98 (2010), 946–955. doi.org/10.1037/a0017935
- Marcel Hénaff: The Philosophers’ Gift. Reexamining Reciprocity. Fordham University Press 2019. doi.org/10.5422/fordham/9780823286478.003.0003
- Friedrich August von Hayek: The Use of Knowledge in Society. In: American Economic Review 35 (1945), Nr. 4, S. 519–530.
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