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Estrés, psicosomática y colesterol

Autor: Tobias O. R. Alke

Un punto de vista con fuentes. Una situación sostenida académicamente de Tobias Alke – estado fáctico de la investigación, al cierre una visión social expresamente subjetiva. Saber de fondo conceptual: artículo de enciclopedia Colesterol.

El estrés, las hormonas del estrés del cuerpo y el colesterol se encuentran fisiológicamente en un vínculo estrecho. Este artículo resume fácticamente el estado especializado de la investigación y añade, al final, una situación social expresamente subjetiva y crítica.

¿Qué describe el modelo del estrés de Hans Selye?

Hans Selye (padre de la investigación sobre el estrés) definió el «síndrome general de adaptación (SGA)» (Zimbardo et al. 1983: 460), que describe el estrés como un estado en el que varios síntomas se reúnen y gravan sobre el individuo en el ámbito social, fisiológico y psicológico. El SGA divide este estado en 3 fases: (1) «la reacción de alarma» (ibid.), que proporciona recursos para defenderse de la carga y edificar una resistencia (eustrés), (2) «la fase de resistencia» (ibid.: 461), en la que la resistencia contra los efectos duraderos y gravantes es mantenida (eustrés) y (3) «la fase de agotamiento» (ibid.), que se instala cuando la fase de resistencia ha sido mantenida demasiado tiempo y sobrevienen estados de agotamiento extremos (distrés). Estos pueden expresarse en trastornos psicosomáticos, «enfermedades cardiovasculares» (Bamberg et al. 2007: 6), «problemas gástricos […, pero también] un comportamiento de salud negativo» (ibid.: 15). Ello puede expresarse en una alimentación malsana, una restricción de las actividades del tiempo libre y una reducción de los contactos sociales. Van ligadas a ello, por regla general, ansiedades, depresiones, un rechazo del trabajo y otros factores (cf. Hillmann et al. 2007: 866, Crapo 1987: 27s, Bamberg et al. 2007: 15, Mörike/Mergenthaler 1970: 205ss, Zimbardo et al. 1983: 460ss).

No obstante, el estrés es un factor vital para el ser humano, puesto que favorece la capacidad de prestación y de resistencia. Pequeños estímulos, repartidos sobre la vida, mantienen su resistencia. Un estrés permanente, en cambio, conduce a daños inocuos hasta graves del organismo humano.

¿Qué papel juegan las hormonas del estrés?

En este vínculo, las hormonas de la corteza suprarrenal (corticosteroides) y la hormona «ACTH [de la] hipófisis» (Kleine/Rossmanith 2014: 28) juegan un papel decisivo. Las glándulas suprarrenales producen, entre otras, las hormonas «adrenalina» (ibid.: 250) y «cortisol» (ibid.: 292). La adrenalina (reacción de estrés) es liberada particularmente en la fase 1, puesto que proporciona rápidamente grandes cantidades de energía liberando las reservas de grasa y de azúcar de sus depósitos y elevando la resistencia por encima del nivel normal. Eleva la presión arterial, aumenta la frecuencia cardíaca, favorece el aporte de oxígeno del cuerpo y disminuye los procesos digestivos. Además, es un antagonista de la insulina, que favorece la conversión de la glucosa en grasas e inhibe la degradación de las grasas. A largo plazo, es decir a partir de la fase 2, sin embargo, el «cortisol» (ibid.: 235s) (estrés permanente, antiinflamatorio) retoma la tarea de la adrenalina. La liberación excesiva de adrenalina conduce, a largo plazo, a la llamada enfermedad de Cushing (ibid.: 379), que está ligada, entre otros, a una obesidad extrema (sobre todo en torno al «tronco» (ibid.: 386)), una «debilidad muscular […, y] una presión arterial elevada» (ibid.), así como a trastornos psicológicos. La liberación de los corticosteroides es regulada por la hipófisis y viceversa (cf. Mörike/Mergenthaler 1970: 205ss, Kleine/Rossmanith 2014: 216):

„Die Bildung und Ausschüttung des ACTH wird ihrerseits durch die Anwesenheit von Corticoiden im Blut in Grenzen gehalten. […] Sinkt jedoch der Corticoidgehalt, dann steigt dafür die ACTH-Bildung und regt die Corticoidproduktion an (Rückkopplungssystem).“ (Mörike/Mergenthaler 1970: 206)

(En español: la formación y la liberación del ACTH son, a su vez, mantenidas dentro de límites por la presencia de corticoides en la sangre. Si sin embargo el tenor de corticoides baja, entonces la formación de ACTH se eleva en retorno y estimula la producción de corticoides – un sistema de retroacción.)

¿Cómo está ligado ello al colesterol?

Para la producción de esteroides (entre otros el cortisol), las cortezas suprarrenales tienen necesidad de colesterol. Así valores de colesterol acrecentados pueden también ir a la par con valores de cortisol acrecentados, de donde el estrés puede jugar un papel en la elevación del IMC (cf. Kleine/Rossmanith 2014: 18ss). Cuán estrecho sea este vínculo en el caso individual es el objeto de una investigación continua y no debería ser sobreinterpretado.

En este sentido, el estrés es en primer lugar una componente vital de la vida humana – o incluso generalmente «animal» –, puesto que puede llevarnos a prestaciones de punta y no puede volverse peligroso sino en un grado demasiado elevado.

¿Cómo situamos ello socialmente?

Desde nuestra visión subjetiva, la masa de reportajes negativos a menudo demasiado insistentes en los medios contribuye a la carga duradera de muchas personas. Observamos también de modo crítico que en torno a la salud y al consumo se trabaja mucho con la inseguridad, y que distintos intereses económicos pueden ganar de pasada sobre esta inseguridad. Es una situación fundada en una visión del mundo, ninguna apreciación médica de terapias o de actores individuales.


Nota: este artículo rinde una visión personal, fundada en una visión del mundo, y no es ningún consejo médico. No sustituye ningún diagnóstico ni tratamiento médico. En caso de cuestiones de salud, diríjase a un médico o a una farmacia; no interrumpa por su propia autoridad un medicamento prescrito.

Preguntas frecuentes

¿Cómo están ligados el estrés y el colesterol?

La corteza suprarrenal tiene necesidad de colesterol para formar hormonas esteroideas como el cortisol. Un estrés duradero con valores de cortisol elevados puede pues ir a la par con valores de colesterol acrecentados. Cuán estrecho sea el vínculo en el caso individual, la ciencia lo investiga continuamente.

¿Qué es el síndrome general de adaptación según Hans Selye?

El modelo del estrés de Selye describe tres fases: reacción de alarma, resistencia y agotamiento. Un estrés breve (eustrés) refuerza la fuerza de resistencia, un estrés duradero (distrés) puede dañar el organismo.

¿Es el estrés fundamentalmente nocivo?

No. El estrés es vital y favorece la prestación y la resistencia. Solo un grado duraderamente demasiado elevado se vuelve peligroso.

Fuentes

  • Bamberg, Eva u. a., 2007: BGW-Stresskonzept – Das arbeitspsychologische Stressmodell. Hamburg: BGW.
  • Kleine, Bernhard und Winfried G. Rossmanith, 2014 (3. Aufl.): Hormone und Hormonsysteme. Berlin/Heidelberg: Springer.
  • Zimbardo, Philip G. u. a., 1983: Psychologie. Berlin/Heidelberg/New York/Tokyo: Springer.
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